Salir corriendo no es la solución, pero, es lo único que se me ocurre en momentos de desesperación absoluta, momentos en los que no tengo nada y nadie me tiene a mí, momentos en los que siento la necesidad de tener los pies firmes en la tierra, pero, a mi lado una persona que haga elevar mi cabeza hasta el más alto punto del cielo, momentos en los que parezco una cucaracha ante el mundo, momentos como el de hoy.
Sentí que todo se me vino encima, sentí que tú regresaste, tocaste y entraste de nuevo.
Me sentí desprotegida, no se en donde quedo mi escudo, no se quien tumbo mi muro, no se quien escondió mis armas, 
¿Tú?


Evado al mundo, porque es el mundo el que me desequilibra.


Cansada del ciclo, de lo mismo. Cansada de ti, de mi cuando estas cerca. Cansada de creer en ti, de confiar. Cansada de mi debilidad cuando hablo contigo.
¿Que pasaría si tan solo lo supieras?
Otra pregunta para desechar en esta mierda. Aunque, puede que tenga la respuesta en mis manos, no estoy segura si lo quiero saber.
Febrero 23




Hoy grite, llore, reí, odie, fastidie, trague, camine, tosí, cante, abrace, sonreí, conocí, olvide, pensé, pensé en él, recordé, llame, necesite y, te extrañe. Te extrañe como hace mucho tiempo no lo hacia, y quise llamar para saber de ti, si, quise saber de ti, quise hablar de mi, del nosotras que nosotras desechamos. 
Pensé que nunca mas volverías a hacer falta en mi vida, pero, me equivoque, a lo mejor, nunca debí correr y tu nunca debiste dejarme ir.
Desconozco tu ubicación, no estoy segura si puedo encontrarte en el mismo lugar de siempre, aunque, la verdad, no he intentado buscarte o volver a ser.
¡Despierta!

Deja de buscar respuestas en un lugar en el que solo encontraras preguntas.